Mi familia es fundamental en el ministerio por eso comparto mi gozo por ello.
Felipe: es mi primogéntio. Es el mayor de la casa entre ellos y está creciendo en el Señor y en su servicio.
Rocío: Es una hermosa adolescente. Está orando por el área que el Señor le indique para servirle y por sus estudios, ya está en octavo año.
Carol Antonia: Es la más pequeña y es la bendición del Señor para cada uno en nuestro hogar.
La familia, según el Salmo 127:1, se necesita edificar con el Señor y en el Señor. Los creyentes no podemos ignorar esta verdad. Por eso:
- Confíemos al Señor nuestra familia. Él esta interesado por es el Creador de ella.
- Busquemos su dirección para edificarla. El texto dice: "Si Jehová no edifica la casa". Dios es un edificador, el mejor arquitecto. Él diseñó el universo, sin duda que el puede dirigirnos en la edificación de nuestra familia, por medio de su Palabra.
- Velemos en oración cada día por nuestra familia: "Si Jehová no guardare la ciudad". El Señor es guardador, que no duerme cuando nosotros dormimos, cuando no estamos con ellos Dios si está con ellos. Presentemos en oración a nuestra familia. Por cada uno, oremos.
Debemos estar agradecido por la familia que nos dió el Señor. Si no es así, necesitamos pedir sabiduría al Señor para que nos guíe a una mejor comprensión de esta área y de como podemos cambiar esta perspectiva en nuestra familia.
Hay un canto que entomanos en nuestra iglesia, ella dice:
"En el hogar, en el hogar tu necesitas a Jesús".
Permitanme una pregunta: ¿Está Jesús en el centro de tu hogar? sino, ¿qué estas esperando? ¡hazlo participe en ella!. Estoy seguro que Él sí está interesado en ella.
Dios les bendiga.
Carlos H.
Pastor
